Sobre nosotros

Mi historia.

Desde muy pequeño, mi gran pasión siempre fue el deporte y en concreto el fútbol, desgraciadamente esta práctica deportiva es de las más lesivas para el deportista y, como no, sufrí muchas de las lesiones que caracterizan a este deporte. Lesiones que podemos catalogar de poca envergadura, como contusiones, sobrecargas musculares, contracturas y roturas fibrilares.

En esa época fue cuando surgió mi interés por el masaje y en concreto por el masaje deportivo, era fascinante para mi subir a una camilla completamente cojo y, después de pasar por las manos del terapeuta no sentir apenas dolor.


El momento más difícil.

Por desgracia con 17 años sufría de pubalgia. Después de 2 años padeciendo mucho dolor y de peregrinar por múltiples profesionales de medicina deportiva, solo me quedaba una opción, pasar por quirófano.

¿Qué es? la pubalgia o hernia del deportista, o, más comúnmente, dolor de ingle– es una lesión de la región inguino-púbica que suele presentarse al realizar actividades deportivas de forma diaria. Por lo general el dolor es un síntoma de una osteopatía dinámica de pubis o una entesitis púbica, y se irradia hacia las zonas cercanas a las ingles o el bajo abdomen.

Después de una dura rehabilitación, volví a los terrenos de juego, pero ya nada volvió a ser lo mismo y lo que es peor, esta lesión volvería a mi vida años después.

Continué jugando a fútbol hasta que llegó un día que volvieron los viejos fantasmas del pasado, llegó de repente y para quedarse, el dolor en el pubis era insoportable, apenas me dejaba caminar y menos seguir con la práctica deportiva.

Cualquier atleta que haya padecido esta patología me entenderá, la pubalgia no es una lesió que te afecte solo a la hora de hacer ejercicio, es un dolor que te afecta en tu vida diaria, el simple hecho de cerrar las piernas a la hora de sentarte en el coche, se convierte en un gesto doloroso, es más, necesitas ayudarte de tus manos para cerrar las piernas y es ahí cuando te das cuenta que tu única opción es abandonar lo que tanto te apasiona, el deporte.

Visité varios médicos especializados en lesiones deportivas y después de varias pruebas y radiografías el diagnóstico era claro y contundente, había creado osteofitos (degeneración en el hueso) en las sínfisis del pubis, la única solución que me proporcionaban era entrar de nuevo al quirófano o dejar por completo la actividad física. En ese memento no tenía posibilidad de costearme una operación tan cara, así que durante unos años me deje llevar y abandone por completo la práctica deportiva.


La decisión que cambió mi vida.

Por múltiples circunstancias, años más tarde de lo que me hubiera gustado, comencé los estudios de entrenamiento personal, quiromasaje y masaje deportivo.  Con gran dedicación y esfuerzo recuperé el tiempo perdido y en poco tiempo era profesor de masaje deportivo.

Al finalizar mis estudios y con unas ganas tremendas de volver a practicar deporte, opte por el auto tratamiento, probé con múltiples técnicas entre ellas los estiramientos, fortalecimiento del core, ejercicios propioceptivos, pero a pesar de mis esfuerzos apenas notaba cambios.

Detecte con varias pruebas que mi gran problema eran los aductores, así que de manera desesperada, pensé en probar sistemas de automasaje con el objetivo de flexibilizar la zona que sufría de mucha tensión, acortamiento y contracturas, pero ningún sistema era realmente práctico y menos aún eficaz.

En ese momento utilizaba diariamente TRX® como herramienta principal en mis entrenamientos y entonces fue cuando se me ocurrió unir un accesorio al sistema de entrenamiento en suspensión, en ese momento parecía una locura, pero esa decisión iba a resultar la mejor manera de tratar mi dolorosa lesión. Los resultados fueron más que excepcionales ya, que en menos de un mes de auto tratamiento con el masaje en suspensión, podía correr sin sufrir ningún tipo de dolor residual.

El cuerpo poco a poco me pedía más así que en apenas tres meses estaba corriendo todos los días y, lo más sorprendente, los domingos jugando a fútbol con mis amigos y, todo esto después de haber estado 5 años sin poder practicar ningún tipo de deporte.


La idea nace de los resultados.

De ahí nace la idea del masaje en suspensión, de mi experiencia como deportista, paciente y terapeuta. Me di cuenta, que los atletas que necesitaban de un sistema de recuperación acorde a sus exigencias, carecían de una herramienta funcional que optimizara su recuperación muscular después de cada entrenamiento o competición. Un sistema práctico, versátil y realmente eficaz con la que tratar cualquier tipo de patología.

Me rodee de increíbles profesionales, los cuales se fascinaron con el proyecto desde el primer momento y, comenzamos con las investigaciones de todos los sistemas de automasaje del mercado. Como resultado de realizar innumerables pruebas llegamos a la conclusión que no había ninguna herramienta ni metodología que realmente fuera eficaz.

Esto se debía a varios problemas que detectamos en todos estos sistemas, primero de todo, estos sistemas no cumplían con muchas de las normas básicas del masaje, ofrecían poco o ningún control, exigían del esfuerzo físico del propio deportista y, lo que es peor, estos sistemas te obligaban a adoptar posturas inadecuadas que estresaban los músculos y articulaciones, como resultado, estos limitaban el tiempo del masaje restando eficacia al tratamiento.


Nuestro sueño como terapeutas y deportistas.

masaje deportivo

Fue entonces cuando nos propusimos desarrollar nuestra idea, el accesorio que tendría que llegar a ser el soporte la herramienta por excelencia de todo deportista, preparador físico y terapeuta. Nos marcamos como reto proporcionar al usuario el control total del masaje, que éste en todo momento adoptase posturas cómodas y funcionales evitando de esta forma el estrés muscular y articular.

También, para nosotros era de vital importancia que el usuario evitara realizar ningún tipo de esfuerzo físico, obteniendo mayor relajación del sistema nervioso y distensión muscular.

En todo momento, nuestro propósito era ayudar a los deportistas no solo a mejorar su rendimiento y resultados, sino a darle un nuevo sistema con el que minimizar al máximo el riesgo de lesiones y, en el caso de sufrirlas, ofrecerles los conocimientos suficientes para poder realizar de una manera fácil y sobre todo eficaz su propio tratamiento.

El mejor sistema de masaje deportivo.

Después de testarlo durante 2 años con el apoyo de terapeutas y deportistas de élite, podemos asegurar que hemos logrado realizar nuestro objetivo y crear el mejor sistema de masaje deportivo del mercado.

MASAJE DEPORTIVO

Gracias a su versatilidad, el MR16 de SuspensionRoller es el primer y único sistema de masaje autónomo concebido para proporcionar al usuario los beneficios y la experiencia de un masaje deportivo profesional.


“Somos las decisiones que tomamos”



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