Fascia y dolor.

Historia en Breve.

  • La fascia es el tejido conectivo fibroso que envuelve todo el cuerpo y representa aproximadamente el 20 % de la masa corporal
  • Este tejido almacena y mueve agua, y transmite voltajes; es decir, funciona como un sistema de conexiones eléctricas
  • Además, podría ser crucial en el dolor, en especial en la espalda. La razón es porque la fascia es un sistema interconectado, y cuando pierde su flexibilidad, el dolor puede transferirse de un área a otra.
  • Está compuesta por fibroblastos–células que producen colágeno y otras fibras–unidas por una matriz circundante. La inactividad física podría ocasionar que la fascia se contraiga y disminuya su flexibilidad
  • La capacidad de la fascia para deslizarse podría tener un papel fundamental en el dolor de espalda. En las personas que no presentan dolor de espalda puede deslizarse aproximadamente el 75 % de su longitud; en personas con dolor de espalda, el movimiento podría reducirse alrededor de un 50 %.

fascia


Información importante sobre la fascia de tu cuerpo.


Por el Dr. Mercola.

En el documental DW de 2018 (disponible en inglés abajo), “The Mysterious World Beneath the Skin”, aborda a detalle las funciones y acción de la fascia, el tejido conectivo fibroso que envuelve todo el cuerpo. Cabe destacar que esta delgada capa de tejido representa alrededor del 20 % de la masa corporal.

Como explicó el Dr. Jerry Tennant en su libro, “Healing Is Voltage: The Handbook” (Manual sobre el voltaje como fuente de sanación), los músculos se apilan uno sobre otro en un orden específico (al igual que las baterías en una linterna) para formar un generador de energía. Cada órgano tiene su propio conjunto de baterías, que es un grupo de baterías musculares.

A su vez, estas baterías musculares están rodeadas por una fascia, que actúa como un semiconductor–una molécula metabólica destinada a mover los electrones a la velocidad de la luz, pero solo en una dirección.

En combinación, este apilamiento muscular y la fascia circundante sirven como un sistema de conexiones en el cuerpo, que transporta el voltaje de la batería muscular hacia dentro, fuera, por medio de la fascia y al órgano correcto. Además de mover electricidad, este tejido también actúa como una bomba hidráulica y es responsable de mover los fluidos corporales.

Como señaló la Dra. Dana Cohen, con un doctorado en medicina interna y autora del libro sobre cómo optimizar la hidratación “Quench: Beat Fatigue, Drop Weight, and Heal Your Body Through the New Science of Optimum Hydration” (Supresión: Como vencer la fatiga, bajar de peso y sanar su cuerpo por medio de la nueva ciencia de hidratación óptima), la fascia es realmente un sistema para mover el agua en el cuerpo.

Para activar este sistema, y optimizar la hidratación celular, debe realizar movimiento físico y ayudarse del masaje miofascial.

Documental disponible solo en inglés

Advertencia: Este documental contiene grabaciones de disecciones de cuerpos humanos que pueden resultar perturbadoras para algunos espectadores.


El dolor se transfiere a través de la fascia.

Desde hace mucho tiempo, la fascia ha pasado desapercibida, pero ahora sus funciones han empezado a investigarse de forma más detallada.

De acuerdo con el documental presentado, realmente la fascia podría tener un papel crucial en el dolor, específicamente en el dolor de espalda. La razón es porque se trata de un sistema interconectado, y cuando pierde su flexibilidad, el dolor podría transferirse de un área a otra.

En otras palabras, cuando experimenta dolor en una zona, a menudo la causa real y origen de ese dolor provienen de un área completamente diferente.

Por ejemplo, Thomas Myers,1 experto en materia de fascia y coautor de “Fascial Release for Structural Balance” (La liberación fascial para tener un equilibrio estructural) indicó que, en pacientes con fascitis plantar se obtenían mejores resultados a largo plazo cuando se trataba la fascia en la parte inferior de la pierna, músculos isquiotibiales o incluso en la base del cuello.

Según Myers, la parte baja de la espalda es un punto débil para la mayoría de las personas, pero el hecho de que se presente dolor no significa que el dolor sea causado por un problema de espalda. Por ejemplo, el dolor podría originarse en los arcos de los pies, rodillas, caderas u hombros.

Jan Wilke, Ph.D., ha realizado experimentos de medicina deportiva en un esfuerzo por verificar las cadenas anatómicas propuestas por Meyers y otros.

Sus hallazgos han confirmado que, por ejemplo, cuando se mueve un pie, la fascia de la parte inferior del muslo se desliza hacia adelante y hacia atrás, y al estirar la pierna aumenta la movilidad en la parte superior de la columna cervical del cuello.

Estos descubrimientos sugieren que, de hecho, hay una “transmisión de fuerza a través de las conexiones de la fascia”. Además, Wilke sospecha que la fuerza se transmite no solo en forma vertical por todo el cuerpo, sino también de manera horizontal, que es lo que afirma Myers.


La fascia como tejido vital.

Asimismo, el documental presenta al Dr. Jean-Claude Guimberteau, cirujano francés de manos, quien por sí solo ha cambiado la forma en que los profesionales médicos perciben la fascia. Si bien, antes la fascia solo se había investigado por medio de cadáveres, Guimberteau quería comprender mejor su funcionamiento para mejorar sus propias técnicas quirúrgicas.

Se le ocurrió la ingeniosa idea de insertar una cámara microscópica electrónica por debajo de la piel de un paciente vivo. “Parece totalmente caótico, pero no es así”, indicó Guimberteau, y agregó que la fascia es “un sistema muy eficiente” que posibilita la existencia.

El documental incluye estas grabaciones, pero también se puede observar el movimiento del agua en el siguiente breve video en inglés.

Video disponible solo en inglés

Como se señala en el documental, “la fascia se encuentra alrededor del cuerpo, en muchas formas y consistencias”. La fascia superficial está localizada directamente por debajo de la piel, mientras que la fascia profunda rodea los músculos y órganos, incluyendo al cerebro.

La Dra. Carla Stecco, quien también aparece en el documental, ha hecho excelentes contribuciones para comprender mejor la fascia al producir el primer atlas del sistema fascial humano.2

Es la primera vez en la historia médica humana que todo el sistema fascial del cuerpo humano se encuentra documentado de forma sistemática. La investigación de Robert Schleip, Ph.D., revela que la fascia está compuesta por fibroblastos–unas células que producen colágeno y otras fibras–unidas por una matriz circundante. En esencia, la fascia está construida principalmente de colágeno.


El movimiento físico es esencial para una fascia saludable.

El colágeno es lo que le permite al cuerpo cicatrizar una herida y es una parte importante del sistema de sanación corporal. Sin embargo, consumir demasiado colágeno podría causar problemas, y la inactividad podría generar cantidades excesivas de colágeno.

Una prueba demostró que después de mantener un brazo fracturado en un cabestrillo durante tres semanas, se había manifestado un crecimiento excesivo del tejido conectivo.

Lo que demuestra la investigación de Schleip es que el ejercicio es muy importante para que la función de la fascia se mantenga saludable –un descubrimiento que provocó que Schleip comenzara a hacer ejercicios diarios de salto de cuerda.

Cuando no realiza movimiento físico y ejercicio adecuados, las estructuras del tejido conectivo comienzan a crecer demasiado y pierden flexibilidad así como elasticidad. Como ya lo mencioné, también impide la hidratación celular.

Cuando la fascia se encuentra muy contraída al transmitir la fuerza incluso podría comprimir los nervios y músculos, provocar dolor, ya sea en el área u otro lugar del cuerpo. La fascia se divide en dos capas, y cuando se mueve, esas capas se deslizan una sobre la otra. Una fascia sana tiene la capacidad de desplazarse o deslizarse alrededor del 75 % de su longitud total.

Al parecer esta capacidad de deslizamiento desempeña específicamente un papel crucial en el dolor de espalda. Al comparar la fascia en personas con y sin dolor de espalda, la investigadora en materia de fascia, Dra. Helene Langevin,3 descubrió que la principal diferencia entre los dos casos era la capacidad de la fascia en la espalda para deslizarse una sobre otra con facilidad.

Aunque una fascia saludable puede moverse alrededor del 75 % de su longitud, en las personas con dolor de espalda, ese movimiento puede disminuir en aproximadamente un 50 %.

Al igual que Schleip, Langevin considera que la producción excesiva de colágeno es responsable de tal disminución en la capacidad de deslizamiento de las capas de la fascia. Los experimentos realizados con animales demuestran que el ejercicio podría contrarrestar la sobreproducción, lo que reafirma aún más los hallazgos de Schleip.


Para controlar la inflamación, cicatrizar las heridas y aliviar el dolor es importante tener una fascia saludable.

Además, Langevin encontró que la inflamación disminuía y la cicatrización se aceleraba al hacer movimientos, como estiramientos ligeros. Pero ¿por qué ocurre eso? Langevin descubrió que cuando una persona se estira, los fibroblastos se expanden hasta un 200 %. La expansión celular ocasiona que se transmitan señales químicas que ordenan la relajación muscular. Langevin explica que:

Lo que descubrimos es que la rigidez del tejido conectivo era regulada de forma continua–en cada momento–por los fibroblastos.

Por lo tanto, constituye una regulación celular dinámica y activa en la tensión del tejido conectivo, lo cual podría ser importante, porque hemos descubierto que, por ejemplo, cuando se aplica acupuntura sobre un tejido, en realidad los fibroblastos responden y se expanden, y puede ayudar a relajar el tejido.

Lo mismo [ocurre] al hacer ejercicios de estiramiento“.

Otro hecho fascinante acerca de la fascia, es que responde y se contrae–con total independencia de los músculos, nervios y órganos que rodea—debido a los mensajeros químicos. Y lo que es aún más interesante, Schleip descubrió que la fascia no solo respondía a los mensajeros químicos de la inflamación sino también a las sustancias químicas relacionadas con el estrés emocional.

“Representó un gran avance para nosotros saber que la fascia también reaccionaba a esto de forma muy lenta y sustentable”, indicó Schleip. Esta es una prueba más científica que respalda la idea de que el estrés emocional puede causar dolor y tensión física.

El año pasado, escribí sobre el ya fallecido Dr. John Sarno, quien utilizó exclusivamente técnicas mente-cuerpo para tratar a pacientes con dolor de espalda severo.

Creía que causaba su propio dolor de forma inconsciente, y ese dolor era la respuesta de su cerebro al miedo, ira o estrés sin tratamiento. El hecho de que la fascia responda al estado emocional (a través de sustancias químicas producidas durante tales procesos) ayuda a explicar por qué Sarno tuvo una tasa de éxito tan notable.

La responsable en cuestión era una molécula de señalización conocida como TGF, que se liberaba por causa del estrés. “Si me he sentido tenso durante semanas, aun cuando duermo, las fibras rojas musculares son las que han estado más tensas; [sin embargo] se relajaran bastante rápido. El tejido blanco de la fascia, que es lo que recubre el músculo… es lo que [se] tensa”, señaló Schleip.


La tensegridad de la fascia.

Hoy en día, el sistema fascial es percibido como un sistema de tensegridad, la cual es una combinación de las palabras “tensión” e “integridad”. El modelo de tensegridad nos ayuda a comprender la forma en que funciona el sistema de la fascia como un todo para mantener el cuerpo unido.

No obstante, la visión convencional está muy equivocada, ya que percibe al esqueleto como una estructura relativamente rígida de huesos interconectados.

Según explicó Myer, en realidad los huesos del esqueleto flotan de forma libre, separados unos de otros por completo, lo que mantiene unidos a los huesos es el sistema de tejido conectivo. Si eliminara mágicamente todo el tejido conectivo del cuerpo, su estructura ósea colapsaría sobre el suelo.

Del mismo modo, la percepción convencional de la columna vertebral la describe como un “tubo” rígido de vértebras apiladas con discos amortiguadores en el medio. Un modelo contrario de tensegridad, demostrado por Schleip, revela una imagen muy diferente de la columna vertebral. De hecho, las vértebras no reposan o se presionan unas contra otras.

En cambio, también flotan libremente, unidas por la tensión del tejido conectivo. Siempre que la fascia mantenga la tensión adecuada en cada vértebra, la columna permanecerá erguida y sin dolor–aun si presenta degeneración discal.


¿Por qué el agua tiene un papel fundamental en este proceso?

Como mencioné al principio, la fascia también desempeña un papel crucial en el movimiento del agua.

De hecho, el tejido conectivo se compone de alrededor de un 70 % de agua, y la movilidad física ayuda a mantener el movimiento del agua. El ácido hialurónico actúa como un lubricante para el tejido conectivo. Como expone el documental, el ácido hialurónico forma una “red esponjosa que conecta grandes cantidades de agua”.

Como resultado, si hay menor cantidad de ácido hialurónico, habrá menor movilidad, ya que su fascia estará más seca, menos flexible y tendrá una menor capacidad para deslizarse de forma adecuada. De nuevo, el movimiento ha demostrado ser una parte esencial.

El bajo contenido de agua en la fascia podría volverla frágil y menos elástica. Los experimentos revelan técnicas manuales para la manipulación de la fascia, como la técnica Rolfing, que ayuda a incrementar las reservas de agua y flexibilidad de la fascia.

Todo parece indicar que la clave es la fuerza utilizada en la presión. De hecho, al ejercer suficiente presión sobre la fascia, se llenaba con mayor cantidad de agua–una vez que se realizaba la presión, en comparación con antes de aplicarla. En otras palabras, la técnica Rolfing ayuda a eliminar el agua vieja del tejido conectivo, y lo estimula a rellenarse con reservas nuevas.

Si se aplica suficiente fuerza–varias veces–el tejido conectivo puede obtener más humedad que antes. Al parecer, ocurre porque el ácido hialurónico se descarga junto con el agua, lo cual es posible que mejore la capacidad del tejido para retener el agua.

También podría ser de utilidad realizar un masaje profundo y lento. Sin embargo, la estrategia más efectiva es hacer un movimiento constante.


Después de hacer ejercicio es esencial tener un período de recuperación.

Cuando se realiza un ejercicio regular, los fibroblastos mejoran su capacidad para producir colágeno fresco. De hecho, podría mejorar la calidad de su fascia con solo tres días de movimiento constante.

Sin embargo, cuando la fascia se encuentra muy aglomerada–el tejido conectivo que se encuentra adherido firmemente debido a la excesiva producción de colágeno, causada por la inactividad–podría tardar hasta un año para regenerarse por completo.

Conforme hace ejercicio, se producirán pequeños desgarres en su fascia, al igual que los microdesgarres en el músculo al realizar el entrenamiento de fuerza. Para permitir que la fascia se regenere y sane, debe tener un período de dos o tres días de recuperación después de hacer ejercicio vigoroso.

Schleip recomienda “alternar altas dosis de esfuerzo de tracción con un período de descanso de dos a tres días”.


¿Acaso la fascia es sensible al dolor?

El Dr. Siegfried Mense,4 profesor de anatomía en la Universidad de Heidelberg, estudia si la fascia por sí sola es sensible al dolor, lo cual requeriría que contara con algún tipo de fibras o terminaciones nerviosas. De hecho, descubrió que la fascia posterior tenía grupos muy densos de fibras nerviosas.

En otras palabras, la fascia tiene receptores para el dolor, y eso también puede ayudar a explicar cuando hay dolor de espalda inexplicable. La pregunta es, ¿cómo podría determinar si el dolor se origina en la fascia o en el músculo? Esto podría ser bastante difícil, ya que las pruebas revelan que es posible que la respuesta de la fascia hacia al dolor sea mayor que la del músculo.

Como señala el documental, realmente la fascia es un “órgano crucial para la percepción sensorial”, y dado que el estrés tiene un impacto directo sobre este tejido conectivo, eso significa que el sistema nervioso central también es un componente esencial.

El sistema nervioso simpático puede conectar al cerebro con prácticamente todos los órganos del cuerpo. Por lo que, cuando el sistema nervioso simpático se activa, podría generar una respuesta de “lucha o huida”.

Una hipótesis presentada por Mense indica que es posible que el sistema nervioso simpático influya en la fascia por medio de las fibras nerviosas simpáticas integradas en el tejido conectivo.

Cuando esas fibras son estimuladas por el estrés, liberan sustancias químicas que ocasionan la contracción de los vasos sanguíneos, lo cual puede disminuir el flujo sanguíneo y dolor. Considera que esto podría explicar por qué muchas personas experimentan un mayor dolor de espalda cuando sienten estrés.


Para optimizar su salud debe cuidar su fascia.

Como puede observar, su fascia es un componente muy subestimado del cuerpo. La buena noticia es que puede ser muy sencillo optimizar la función y salud del tejido conectivo. Todo lo que necesita es mover más su cuerpo, caminar y hacer más ejercicio.

Hay muchas razones por las que debe moverse más a lo largo del día, y ahora puede incluir en esta lista el cuidado de su fascia. Al hacerlo podrá tratar cualquier cantidad de molestias y dolores diferentes, en especial el dolor de espalda.

Su salud se ve amenazada por todas las direcciones. Estamos rodeados de toxinas ambientales, alimentos ultraprocesados, campos electromagnéticos, organismos transgénicos (OGM) subsidiados por el gobierno y una variedad de otros peligros. Es simplemente imposible protegerse a menos que cuente con información saludable de vanguardia.

Las tareas más complejas pueden ser más sencillas si va paso a paso. En conjunto, este plan de 30 sugerencias comprende una guía completa que puede cambiar su vida. Algunos de los temas a abordar son:

  • Qué comer y cuándo comerlo
  • Estrategias de ejercicio que puede implementar hoy
  • El poder de la salud emocional
  • Mejorar su salud con elementos esenciales como el aire, sol y agua
  • Cómo obtener el sueño reparador que su cuerpo necesita

Podría parecer que la salud y bienestar ya no son algo habitual. Una epidemia de opiáceos arrasa al país, la tasa de obesidad está aumentando vertiginosamente, la esperanza de vida disminuye y predominan las enfermedades crónicas. Nuestras comunidades están siendo afectadas en todos los niveles y la única forma de revertir esa tendencia es a través de la educación y ejemplo personal. Mi plan de 30 sugerencias le proporciona las herramientas que necesita para tomar el control de su salud. Ha llegado el momento de la revolución—una revolución saludable.